No era mas que un zorro...
En la adolescencia se da el milagro de la amistad.
Empezamos a soltarnos de nuestros padres y allá afuera encontramos alguien de nuestro tamaño, forma y gustos, viviendo nuestros propios temores, sintiendo el llamado y la fuerza de la vida, rebosante de hormonas y risas como nosotros, y nos abrimos en plenitud a amarle.
Se convierte entonces en mi amigo, y será el más maravilloso amigo del mundo y de la vida.
Cuando lo evoco sabe a risa y libertad, huele a tierra húmeda y playa, y luego, ya entrados en el mundo de los adultos, nada ni nadie lo reemplazará.
¿Qué lo hizo tan especial para mí?
¿Eran de verdad el más maravilloso del mundo?
"Yo lo hice mi amigo, y ahora es único en el mundo"
Antoine de Saint-Exupéry
El milagro lo hice"yo" cuando lo hice mi amigo.
Y tengo dentro de mí la capacidad de volver a mirar sin exigencias ni expectativas, con aceptación plena y sin juicios, a una persona, diciendo y sintiendo en mi mente y corazón: "yo soy como tú, tú eres como yo", y entonces... volverá a suceder el milagro de la amistad.

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